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En este blog comparto en primera persona cómo fue mi salida de España, qué me llevó a ello y como conseguí llegar a mi primer destino: Las Islas Maldivas. Tras un par de años de idas y venidas, mil aventuras y muchos sentimientos encontrados, mudarme a Australia se convierte en mi siguiente meta. Mi historia de amor y la superación a mí misma me llevan a concluir una maravillosa etapa en Sydney, y tras pasar por Singapur y España comienzo una nueva vida en Shanghai, China.

Esta es mi historia, es mi propia experiencia, y viajar por todo el mundo se ha convertido en mi día a día. En este blog narro viajes, aventuras y los itinerarios que he seguido, siempre elaborados por mi misma. Espero que os guste mi aventura por el mundo... y recuerda: ¡que no te lo cuenten!

Escapada a Brisbane "Gold Coast"


Aquella mañana desayunamos en uno de los muchos sitios que había justo a la playa. Como ya conocíamos, los desayunos en Australia eran increíblemente buenos, y nosotras no los pasábamos por alto bajo ningún concepto.

Fuimos a la playa, una de las más grandes que he visto en mi vida, y aunque el tiempo no invitaba a bañarse, hacía sol y la temperatura era muy agradable. Estuvimos paseando y haciendo el tonto un rato antes de irnos a visitar el Wildlife Park.





Cogimos un autobús que nos llevó hasta Wildlife Park, donde pudimos ver muchos animales y pasar un buen rato entre risas. Nos gustó mucho por fin ver a los koalas tan cerquita y alimentar y jugar con los canguros. Aunque tengo que reconocer, que aunque los canguros estaban en libertad dentro del parque, parecían adormilados, como si estuviesen drogados. Igualmente nosotras lo disfrutamos muchísimo y nos hicimos algunas fotos, son una monada. 

Algo interesante que aprendí es que las mamás canguros tienen embarazos de 33 días!!! Y luego llevan a sus criaturitas durante 190 días en su bolsita... había muchas mamás canguros con sus bebés. Sin duda fue toda una experiencia. 

Koalas en su hábitat

Mamá canguro con su cría 





Aquella noche nos cambiábamos de casa, dormiríamos en la ciudad de Brisbane, y habíamos alquilado una habitación en una casa de una chica que no iba a estar durante nuestra estancia. Un poco lío, pero la comunicación con la casera fue muy buena y nos hizo un mapa para que encontrásemos las llaves y pudiésemos entrar en la casa. 

Aquello fue como buscar un tesoro escondido, dimos muchas vueltas y finalmente descubrimos que la casa tenía un acceso trasero por otra calle, por lo que fue allí donde encontramos la dichosa escalera que la casera mencionaba, con su doble puerta y la cajita donde había dejado las llaves. 

Momento " Abre la puerta que ya no podemos más "
La casa era preciosa, perfecta... y la teníamos para nosotras solas. La verdad es que ¡nos encantó! Aquella noche estábamos tan cansadas que decidimos cocinar algo en casa, tomar vino y pasarnos la noche hablando y riéndonos que se nos daba de maravilla. 


A la mañana siguiente, como estábamos acostumbradas, nos dimos un señor homenaje a la hora del desayuno. Tengo que decir que desayunar en los bares en Australia es cualquier cosa menos barato, y con una media de 15-20€ por plato, nosotros era de lo único que no nos privábamos, al menos en vacaciones. Teníamos programado mucho andar, mucho visitar y turistear la ciudad de Brisbane, así que con las pilas cargadas, nos pusimos en marcha. 

Saliendo de la casa, vimos sitios súper chulos, hasta llegar a una de las céntricas calles donde habían mercadillos con cosas increíbles, tanto nuevas como antiguas... sin duda disfrutamos de lo lindo. 

Empezamos por Orleigh Park, desde donde podíamos ver las viviendas retro de los años 50 - 60 al otro lado del río y pasemos por Davies Park, el parque más antiguo de la zona sur de Brisbane. Cruzamos andando por el puente William Jolly y llegamos a la zona de South Bank. Allí había una piscina artificial y mucha gente pasando el fin de semana. Descansamos un rato tumbadas en el césped hasta que decidimos entrar al cine y ver una película. En Sydney el cine es carísimo y en Brisbane era algo más barato, así que nos compramos unas bolsas gigantes de palomitas y entramos a ver la película de Súper Man. 

Wickham Park 
Wickham Park
William Jolly Bridge






El paseo de vuelta a casa lo hicimos ya de noche... al final los planes de volver a salir de fiesta, cada vez se hacían más débiles, pues aprovechábamos tanto el día, que por la noche, estábamos muy cansadas. Cenábamos en casa, y desayunábamos en la calle... fue un viaje de risas, bromas, buen rollo y amistad. Pasamos unos días estupendos y aunque el último día seguimos haciendo turismo y disfrutando, sólo dejaré algunas fotos más, pues en este viaje si algo no faltaron, fueron fotos. 

Gracias Natt y Carol ¡porque fue un viaje inolvidable!  




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