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En este blog comparto en primera persona cómo fue mi salida de España, qué me llevó a ello y como conseguí llegar a mi primer destino: Las Islas Maldivas. Tras un par de años de idas y venidas, mil aventuras y muchos sentimientos encontrados, mudarme a Australia se convierte en mi siguiente meta. Mi historia de amor y la superación a mí misma me llevan a concluir una maravillosa etapa en Sydney, y tras pasar por Singapur y España comienzo una nueva vida en Shanghai, China.

Esta es mi historia, es mi propia experiencia, y viajar por todo el mundo se ha convertido en mi día a día. En este blog narro viajes, aventuras y los itinerarios que he seguido, siempre elaborados por mi misma. Espero que os guste mi aventura por el mundo... y recuerda: ¡que no te lo cuenten!
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Nuestro paso por ... Toledo

Nuestro viaje por España empezaba en Toledo. De Córdoba capital, con resaca y súper cansados de una boda donde disfrutamos como enanos, fuimos a Chipiona a dejar a algunos familiares que vinieron sin coche, hicimos noche y ¡a la carretera!

11 de Marzo cuando llegamos a Toledo, con un frío considerable, pero muy ilusionados y felices por poder pasar por fin tiempo juntos y por supuesto por el viaje que estábamos comenzando. Era de noche cuando llegamos y nos alojábamos en el Hotel Cigarral Doménico. El acceso al hotel no estaba muy bien indicado, los caminos súper estrechos, el agotamiento del día tampoco ayudaba mucho... pero ¡por fin llegamos! y que preciosidad de sitio... La noche además sólo fueron 51€ 






Preciosas vistas desde el balcón de nuestra habitación, impresionante. Nunca había estado en Toledo antes y por supuesto Mike tuvo muy buen comienzo para su primera visita a España, estábamos encantados. 

Cogimos el coche y nos dirigimos a la ciudad, porque el hotel está bastante apartado, por eso nos brindaba estas maravillosas vistas. Lo de ir con coche, un engorro. 



Yo había preparado una mini guía turística para mi chico, en inglés, con las cosas más importantes de cada sitio al que íbamos, los puntos fuertes a visitar y luego datos logísticos del viaje como kilómetros que recorríamos y hoteles. 

A Mike le encantan los mapas, las rutas, descubrir y aprender cosas nuevas, así que estaba súper contento. Su primer descubrimiento: Gambrinus, la imagen de la cerveza sevillana Cruzcampo. 

Aunque no lo sabíamos en ese momento, esto fue el comienzo de una "estrecha relación" jajaja.... ¡con la Cruzcampo claro!



Recorrimos callejuelas, puentes, bares, parques y nos fotografiamos en sitios realmente de una belleza única. Toledo nos había encantado y su historia sin duda, impresionado. Desde aquel día Mike, siempre que algún español o extranjero entra en la discusión de Madrid o Barcelona, él siempre dice "Toledo" jajaja lo mejor de todo son sus argumentos para defender la antigua capital española y la gracia con lo que defiende su teoría.


Toledo se conoce como la “ciudad de las tres culturas”, por el marcado paso de cristianos, árabes y judíos durante tantos siglos. Se conservan muchísimas iglesias, palacios, fortalezas, mezquitas y sinagogas de estos antepasados y es impresionante recorrer la ciudad a pie y disfrutar de toda esta riqueza.

Para poner fin a nuestro maravilloso "primer día" de viaje, tocaba cerrar maleta y dirigirnos a la ahora sí, capital de España: Mi adorada Madrid. Viví en Madrid durante varios años, estudié, trabajé, hice muchos buenos amigos de por vida y crecí muchísimo como persona en este lugar... por lo que no puedo ser objetiva, pero aún así siempre lo diré con orgullo: De Madrid al cielo. 

Aquí una foto ilustrando las dificultades para cerrar mi maleta diariamente. El viajar tanto me ha dado mucha destreza para empaquetar de manera inteligente, llevando lo necesario (y un poquito más) en espacio reducido para largas temporadas. Ahí donde me veis llevo en una maleta de cabina, el equipaje para 3 semanas de viaje... ¡Toda una campeona!













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Escapada de chicas en Madrid

Era 16 de Enero, después de unas navidades en familia, cosa que hacía mucho tiempo que no disfrutaba... y rumbo a Madrid después de un autobús y un tren de alta velocidad, me puse a pensar.

Mike y yo tenemos nuestra propia cuenta atrás siempre que nos separamos, es triste si lo pienso, pero eso nos mantenía vivos, ansiosos hasta el próximo reencuentro. 48 días quedaban cuando estaba sentada en ese tren rumbo a Madrid, él dormía por la diferencia horaria con Singapur... yo debería hacer lo mismo y descansar, pero... tenía entre mis manos un libro que hablaba del matrimonio, del matrimonio entre familias convencionales, entre familias no tan convencionales, matrimonio entre extranjeros, y matrimonios que llegan a su fin.

Me alegraba infinito de que mi hermana, después de más de 10 años de noviazgo con su pareja, hiciese realidad su sueño de casarse. Se merecía tener un día como ese, toda mujer sueña con ese día alguna vez en la vida, incluso las que no quieren casarse. Eso me puso feliz, saber que el gran día de mi hermana estaba a punto de llegar y ella estaría radiante. Como una princesa.

Al llegar tendría unos días de relax antes de ponerme a trabajar, eso me tranquilizaba. Hace un par de años que cada vez que vuelvo a Madrid, me quedo en casa de mis hermanas postizas, casa de las Rodriguez Carrrasco. Son 4 hermanas, con muy poca diferencia de edad entre ellas, y que siempre me han tratado como una hermana más, y sus padres como una hija.
Lo primero que hice al llegar, fue reponer fuerzas...
¡Mi ansiada Mixta de Mahou!


Y lo segundo, irme con Fernando Mendieta, jefe y amigo, a hacer un tour por Madrid para ver las novedades y cambios que la gran capital estaba experimentando en la gastronomía gourmet que es donde nosotros nos movíamos.

Fue esa tarde cuando descubrí la azotea del Corte inglés de Gran Vía, entre otros sitios. Impresionantes vistas.



En un par de días recibía visita de una amiga a la que quiero muchísimo y que nunca pensé que fuera ser mi amiga, por como y donde nos conocimos. Pasaría conmigo un par de días después de un par de años sin vernos... y hablar casi a diario.

¡Que vida esta! Deseando estaba recibir a Carol ...

Cuando la loca de mi amiga llegó, que nunca había estado en Madrid aparte de trabajando, nos lo pasamos como enanas.

Madrid es como mi segunda casa, pues he vivido muchos años aquí, así que le enseñé todo lo que me dio tiempo de todo aquello que me gusta de esta tierra. Y... aunque a mi no me guste, ¡también nos fuimos de compras!

Sólo de pensarlo ya me duele la barriga de la risa, ¡vaya días sin parar de reír y de charlar!
Fue genial la verdad.

Aprovechamos que estábamos de relax para quedar con unas muy buenas amigas mías, andaluzas, a las que adoro y admiro por diferentes razones: Geno y Bibi.

Hice uso de mis antiguos contactos de la noche de Madrid y nos fuimos de fiesta las 4 chicas ¡por todo lo alto! Sólo decir que disfrutamos de lo lindo, bailando y bebiendo...













Y después de ir de compras, salir de marcha, hacer turismo y pasar un fin de semanas súper divertido 100% de chicas... me tocaba trabajar, que para eso había venido a Madrid. Pero eso ya, en el siguiente post ...

... de Madrid al cielo dicen ¡aunque en Cai hay que morir!

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Marina Bay Sands - Musical "Jersey Boys" en Singapur

Tengo que decir que de alguna manera, Singapur se había convertido en casi un hogar para mí. Llevaba varios años fuera de España y sola. El hecho de tener a Mike y tenerlo "relativamente cerca" me hacía sentir bien, segura, tenía un apoyo.

El tiempo que pasamos allí hicimos muchas cosas, pero sobre todo aprovechamos el hecho de estar juntos, pues nuestra relación a distancia era muy dura y a veces dolía demasiado estar separados.

Una noche de diciembre, Mike me hizo sentir muy especial, nunca había estado en una situación parecida. Él sabe que me encanta "Dirty Dancing" y el musical acabó apenas unos días antes de mi llegada a Singapur, por lo que decidió comprar entradas para ir a ver "Jersey Boys". Me dijo que la música era parecida y aunque la historia era diferente, estaba seguro que me iba a gustar. Me dijo que me arreglara y me pusiese muy guapa que tenía una sorpresa para mi. 

Me vestí de negro y me puse mis tacones y un colgante bastante elegante que tengo. El tema de la ropa en estos últimos años, no es algo de lo que me sienta muy orgullosa, tanta maleta y tanto clima diferente, no me permitía tener un buen fondo de armario. Aunque tengo que reconocer, que no me salió mal del todo.

Mike me dejó sola para que me arreglase y tardó casi 3 horas en ir a la otra punta de Singapur, donde me había encargado una sorpresa. 

Cuando lo vi no me pudo hacer más ilusión, además de encantarme.


Como americano que es, me regaló la flor que se le da a las chicas en el baile de fin de curso en el instituto. Sólo se de esta tradición por las películas ¡nunca me habían regalado una flor para que me la pusiera como complemento! 

A decir verdad, ni siquiera recuerdo la última vez que me habían regalado flores a excepción de una pareja a los que atendí en Maldivas y quisieron tener un detalle conmigo.

Estaba súper ilusionada, me sentía en una nube y la chica más especial del globo. Cogimos taxi y fuimos hasta "Marina Bay Sands", el lugar donde fuimos por primera vez cuando nos conocimos y donde me ha seguido llevando cada vez que hemos estado juntos.



Esta vez probamos el restaurante "Kudeta", pero nos sentamos dentro en vez de en la terraza que tienen, pues estaba todo reservado a pesar de que Mike había llamado con mucha antelación. El servicio exquisito y la comida deliciosa. Es comida asiática pero con un toque moderno y la verdad es que ¡lo disfrutamos muchísimo!

Después de la cena, fuimos al teatro de Marina Bay Sands, un teatro de más de tres niveles donde caben más de 2000 personas, precioso. Tienen servicio de camareros y nosotros pedimos champán mientras veíamos el musical de "Jersey Boys", que tengo que decir que ME ENCANTÓ. Voces espectaculares, música súper pegadiza, y con ganas de bailar todo el tiempo… muy bien representado.

Aquí os dejo una foto del final de nuestra velada en Marina Bay Sands, una noche muy especial y romántica donde una vez más, me dejé sorprender por mi chico. 




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Parasailing en Cairns

Ya doraditas por el sol, volvimos a Gilligan´s a probar la cena gratis que tenían. Hicimos cola durante una media hora, ¡que montón de gente! y nos dieron un bol con pasta con tomate que no sabía a absolutamente nada… fuimos al bar de la piscina porque escuchábamos música y… ¡efectivamente! un ambiente de lo más divertido. Pantallas que proyectaban deportes, música en directo y gente de toooooooooooodas partes pasando un buen rato. Nos compramos un par de cervezas y allí estuvimos riéndonos sin parar aquella noche antes de irnos a dormir. 


Al día siguiente habíamos reservado  para hacer parasailing en una de las agencias que hay por el centro de Cairns. Llegamos al sitio un poco tarde y después de correr bastante un poco desorientadas… y es que yo no se si es de genética o qué pero ¡que mal nos orientamos las mujeres! Pero vamos, el sitio estaba como para encontrarlo fácilmente: 




La oficina era un poco cutre, pero oye, en el fondo molaba. Nos explicaron que nos darían una cámara para que nos la amarráramos a la muñeca, y que además en el barco irían dos personas haciéndonos fotos y al final del recorrido, nos darían un CD con tantas imágenes como hubiésemos hecho con las 3 cámaras. Carol y yo nos reímos, pues eso de hacernos fotos se nos daría de maravilla. 

Y ya listas con todos los arneses colocados y dispuestas a pasar un buen rato sobre volando este mar tropical...  ¡¡¡¡ hora de hacer parasailing !!!! 
























¡¡¡ Lo pasamos genial !!! Aquello nos costó unos 50€ y no duró más de una hora… pero fue muy divertido y la gente con la que lo hicimos fueron muy majos y nos hicieron disfrutar al máximo. 


Aquel día nos lo tomaríamos de relax, así que paseamos por varios mercados, vimos el puerto y el parque, y por la noche fuimos a cenar a un sitio italiano que vimos en una zona comercial.

El camarero se venía a hacerse fotos con nosotras poniendo más morritos que Carmen de Mairena, y nosotros continuamos con nuestras risas como en todo el viaje. 









Nos fuimos muy pronto a la cama, aquella noche no hubo tiempo para cervezas o fiestas… al día siguiente madrugábamos mucho para por fin ¡irnos a bucear la Gran Barrera de Coral! 

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Nueva Zelanda (Parte IV)

Ese miércoles Mike se despertó especialmente cansado, y es que como yo no me atrevía a conducir por la izquierda, él estaba haciendo todos los kilómetros sólo. Él decía estar encantado, pero reconozco que es una paliza. 

Aquella mañana estábamos muy ilusionados, pues íbamos a hacer "skydiving" que traducido significa "bucear el cielo". Efectivamente ¡íbamos a tirarnos de un avión a 4.500 metros de altura! Lo que tardaríamos en pisar el suelo serían apenas 60 segundos así que imaginad la adrenalina que pasaba por nuestros cuerpecitos ¡Indescriptible! 

Fuimos hasta el pueblo de Queenstown y a la oficina de NZone que es con los que teníamos la reserva a las 10 de la mañana para dar el salto de nuestras vidas. Desafortunadamente cancelaron las salidas durante el día por riesgo de lluvias y nos devolvieron el dinero (que por persona la broma sale por unos 270€ al cambio), pero la verdad es que es una experiencia única y que recordaríamos para toda la vida. 

Con la esperanza de que mejorara el tiempo y nos llamaran para salir a hacer Skydiving, nos fuimos a pasear por el pueblo ¡vaya sitio bonito! todo súper pintoresco y auténtico, os dejo algunas fotos.

 

Lo que se ve en la cima es el restaurante donde cenamos la noche anterior y subimos en teleférico





Y como veíamos que no nos llamaban, pues encontramos otra actividad que podíamos hacer y que nos subiera de nuevo la adrenalina. Por lo visto es famoso mundialmente, yo no le veía la gracia antes de subirme pero ¡menuda experiencia! altamente recomendable.

Se trata de una lancha que recorre a toda pastilla el río pasando a milímetros de las montañas y los picos que sobresalen de ella. Los conductores son especializados en esto, y particularmente el nuestro, Mike Cammel, llevaba haciendo conduciendo estas máquinas hasta el límite desde 2004 ¡que habilidad! yo pensaba que en una de las vueltas 360 grados que daba en medio del río con las corrientes que había, nos estampábamos sobre las rocas. A esto hay que añadir que el agua viene de los glaciares, por lo tanto está helada y tiene un color verde precioso. 

Cada uno pagamos unos 80€ al cambio por esta excursión que dura unos 30 minutos, pero teniendo en cuenta que no pudimos hacer la otra, nos mereció mucho la pena ¡Nos encantó! Además compramos las fotos que nos hicieron porque sinceramente fue increíble. Hay dos empresas que hacen esto en Queenstown, pero nosotros elegimos Shotover Jet (Página Web) y quedamos encantados.





Después de este subidón nos fuimos a comer una pizza a un sitio donde son famosas en el mundo entero (o al menos ese es su lema) el sitio se llama Winnies y la verdad es que estaba riquísima (pero 22€ al cambio la pizza grande) y el bar era muy auténtico todo decorado en madera ¡incluso yo me tomé una cerveza (6€)!

Pudimos entrar de nuevo en internet y por fin me confirmaron que tenía visa de turista para volver a Australia, así que ya sin esa preocupación, continuamos nuestras vacaciones. 

Paseamos por Lion´s park, me hice con un nuevo abalorio para mi pulsera de Pandora, esta vez una autocaravana minúscula con las iniciales de Nueva Zelanda… ¡no podía ser más perfecta! Este abalorio era el tercero que añadía a mi pulsera, el primero fue la bola verde de Malasia, luego los libros de Sydney en memoria a mis estudios allí y ahora la autocaravana de nuestro viaje por Nueva Zelanda.



Y para acabar el día condujimos otros 170 kilómetros hasta "Te Anau" y nos fuimos de excursión en barco por el río con el mismo nombre. Era la hora del atardecer y fuimos hasta las cuevas que hay junto al Parque Nacional de Fiordland, que se dice que es de las experiencias más insólitas del planeta en cuanto a cuevas de piedra caliza. A mí personalmente las cuevas en sí, me parecieron impresionantes, tampoco había estado en ningún lugar parecido anteriormente y la forma en que los instructores te guían a oscuras por todo el interior es muy emocionante. Incluso hay una parte dentro de las cuevas que hay que cruzar en barca ¡y no ves nada en ningún momento! 

Al terminar la visita nos explican como se han construído las cuevas y la verdad es que es muy interesante, impresiona. La excursión dura unas dos horas, y sale unos 45€ al cambio, y la verdad que el crucero por el río hasta llegar a las cuevas, ya es muy bonito de hacer. 

Las fotos que pongo son todas mías excepto las del interior de las cuevas, pues no nos dejaron hacer fotos. 





Aquella noche acampamos allí mismo, pues al día siguiente nos dirigíamos a Milford Sound y ya habíamos adelantado algo de camino. Cenamos algo rápido y escribimos una postal con la foto de la lancha para mandarla a California, a los padres de Mike… todo aquello me parecía tan especial… 



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