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En este blog comparto en primera persona cómo fue mi salida de España, qué me llevó a ello y como conseguí llegar a mi primer destino: Las Islas Maldivas. Tras un par de años de idas y venidas, mil aventuras y muchos sentimientos encontrados, mudarme a Australia se convierte en mi siguiente meta. Mi historia de amor y la superación a mí misma me llevan a concluir una maravillosa etapa en Sydney, y tras pasar por Singapur y España comienzo una nueva vida en Shanghai, China.

Esta es mi historia, es mi propia experiencia, y viajar por todo el mundo se ha convertido en mi día a día. En este blog narro viajes, aventuras y los itinerarios que he seguido, siempre elaborados por mi misma. Espero que os guste mi aventura por el mundo... y recuerda: ¡que no te lo cuenten!
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Felicidad en estado puro

Se acercaba el día, la cuenta atrás estaba casi en su fin ... Mike estaba a punto de llegar a España y ya estaba todo casi listo para su bienvenida, y por supuesto ¡para la gran boda de mi hermana Tamara!

Justo unos días antes de que Mike pisara suelo español, tuvimos la oportunidad después de ... ¿10 años? ¿8? no se la verdad ... juntarnos las tres mejores amigas del instituto: Cristina, Ana y yo. Éramos inseparables, caracteres súper diferentes y un amor incondicional entre nosotras, que nos hizo vivir aquella etapa como si fuésemos hermanas. Nos repartíamos el tiempo entre Sanlucar, Puerto Santa María y Chipiona, nuestras tierras natales. Tenemos tantas batallas, que al juntarnos y empezar a hablar de los avances que cada una había hecho en su vida, fue sorprendente lo rápido que avanza el tiempo y como las personas luchamos y peleamos por nuestros sueños, y otras se limitan a aceptar la vida tal y como les viene. 

Ellas pasaron conmigo la peor etapa de mi vida, que fue la muerte de mi padre y todo lo que aquello trajo consigo y estaban muy orgullosas de mi. Quiero a estas dos grandes amigas, como a mis hermanas, y ahora que las volvía a tener juntas, demostrándome que ese amor era correspondido, no podría imaginarme un momento mejor, era súper feliz. Por lo tanto, salimos a celebrarlo. 


Ambas me ayudaron mucho a sacar la fuerza y la valentía que a día de hoy me hace conseguir lo que me proponga en la vida. Amigas, GRACIAS por confiar ciegamente en mi, GRACIAS por recordarme siempre todo lo que soy capaz de hacer, GRACIAS por estar siempre sin excepción alguna, fuese para llorar sin parar, o para reír. GRACIAS por compartir conmigo una de las etapas mas duras de mi vida, y hacerme sonreír con cariño cuando la recuerdo tras haber pasado los años. GRACIAS CRISTINA Y ANA.

Gracias a Cristina, "la ardillita feliz" como la llamábamos, pude entrar a formar parte de una familia maravillosa, la familia "Rodríguez Carrasco" formada por sus padres y hermanos, y todo aquel que se acercara un poquito. Esta familia, me enseñó algo desde primera hora: a compartir, a apoyarnos uno a los otros, a ser serviciales, a celebrar cada día como si fuese fiesta... me enseñaron a amar de otra manera. 

A día de hoy tengo que decir que las hermanas Rodríguez Carrasco, son todas amigas mías, cada una en su medida, pero los años y las circunstancias me han unido más a Rosa y a Puri, de las cuales no voy a ponerme a hablar (de momento) porque entonces, no tendría límite. 

Con un temporal realmente feo de vientos y fuerte lluvia, me fui a Sevilla para coger el AVE hacia Madrid, donde me quedaría a dormir con Puri, la hermana más pequeña de la familia. Sólo era una noche, pero ella estaba acostumbrada a mis visitas fugaces, incluso es mejor así ... se dice que " lo bueno si es corto, dos veces bueno " . 

Mike llegaba al medio día, así que había reservado el coche de alquiler para nuestra ruta por España de casi un mes, en el mismo aeropuerto de Barajas. Por mi nueva empresa, empecé a hacer contratos con varias compañías y apenas pagamos 200€ por el coche, con seguro a todo riesgo incluido para el mes completo ¡Una ganga! Y cuando recogimos el coche, estábamos encantados, negro, nuevo, apenas 6.000 kilómetros, precioso... nuestra aventura empezaba bien.



Me es difícil explicar lo que sentimos Mike y yo al vernos después de más de tres meses separados. hasta mirarlo a la cara y besarlo se me habían olvidado, volvía a revivir sensaciones, recuperar su olor de nuevo, sentirme pequeña en sus gigantes brazos... ¡ por fin tenía a mi amor conmigo ! 

Él llegó muy cansado, el viaje de Singapur a Madrid había durado unas 20 horas y Mike se había subido al avión tal y como llegó de trabajar, sin ni siquiera pasar por casa, y se le notaba mucho. Le dejé que durmiera durante más de dos horas, el camino a Córdoba era largo, y al llegar se encontraría con mi familia, así que era mejor que descansara todo lo que pudiese.

¡Allá vamos!



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Reencuentros ...

En Madrid aproveché para ver a mi amiga y compañera en Australia, Natt. Quedamos cerca de la plaza de toro de las ventas y fue genial volvernos a ver en España. 

Al que tampoco podía pasar sin ver, era a mi amigo Tomy. Aproveché y me uní con ellos a la cena que tenían de fin de curso de la escuela de arte dramático donde estudié y les conocí... así que pude ver a más antiguos amigos. Fue genial, adoro los reencuentros cuando son gente con la que de verdad llegamos a conectar. 











Mi otro Tomás hacía incluso más tiempo que no le veía y fue estupendo volver a reírme y sentir el apoyo de la dulzura personificada. 

Cuando vivía en Madrid siempre estaba con ellos, y después de varios años y tantas aventuras vividas, fue una inyección de buena vibra en toda regla. 

Y como la cosa iba de quedar con los que fueron piezas importantes para mi durante aquella época, por supuesto no podía faltar mi pequeña. La persona con la que compartí piso desde el primer día, con la que he llorado, reído, vivido momentos tensos y muy duros y otros que aún lloramos de la risa al recordarlos. La persona que me ha aguantado sin juzgarme ni intentar hacerme cambiar. Una personita que a pesar de los años que vivimos juntas, nunca se cansó de mi... por eso y por mucho más, encontrarme con Lisett fue maravilloso.

Aunque el destino nos volvió a separar y ella viva en Argentina y yo estuviese en España temporalmente antes de irme a Asia por una larga temporada, nunca perdemos el contacto.

Esos días en Madrid, además de reencontrarme con amigos, adelanté mucho en el tema de mi nueva empresa. Me encontraba en el punto de buscar un diseñador web que plasmara lo que tenía en la cabeza... y la tarea de búsqueda fue dura, y mas larga de lo que pensaba. Al final, el gran fenómeno de internet fue el que me facilitó la tarea.

¡Vuelta al sur, me voy para Sevilla a por más cariño!

Madrid - Sevilla en el AVE son 2 horas y media y la verdad es que se hace genial el trayecto. Los trenes que tenemos en España están genial y RENFE presta un servicio envidiable. Dicho lo cual, al llegar a la estación de Santa Justa, tenía a mi queridísima amiga desde adolescentes, Myriam. Había sido mamá hacía pocos meses y yo por estar fuera de España, sólo conocía a su bebe por fotos.

Tengo que admitir que Luka me tenía enamorada sin haberle visto en persona... esos ojos, esa boca, ese pelo, ese tono de piel y esa mirada tan especial.


Y por supuesto, después de estar con ellos toda la tarde, tocaba irse a casa, a Chipiona, a comer en casita, a dormir en mi camita, a pasear por mi playa, a respirar nuestro aire puro y marinero. ¡Cuanto se echa de menos la tierra cuando se pasa tanto tiempo fuera!


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Madrid Fusión con Mahou - San Miguel

No se si son 5 o son algunos más los años que llevo trabajando para esta gran marca cervecera, pero ser parte del equipo de Mahou - San Miguel, es algo que me encanta. 

Trabajamos muy duro y se pasan muchas fatigas, sobre todo siendo la coordinadora de un evento tan importante como es MADRID FUSIÓN. 

El primer día lo cogí con fuerzas, el equipo que dirigía era bueno, y la gente respondió casi al 100% como esperaba. Los momentos de tensión en estos eventos siempre forman parte de nuestro día a día, pero me sentí feliz de ser yo la encargada de llevar a cabo la acción de este año. 

Después de casi 12 horas de pie, con tacones, con sonrisa, tratando con personalidades varias, y por supuesto, pringada de cerveza hasta los codos... terminó el primer día de trabajo. Quería una espalda nueva, y por supuesto, un par de pies. Cada año al finalizar este tipo de eventos me digo lo mismo ¿como he podido ser capaz de aguantar tanto? Supongo que es lo que me gusta, disfruto con ello.

En Madrid fusión, si vas con Mahou, no desayunas café, desayunas cerveza negra con chocolate preparada por nuestros maestros cerveceros...  
¡Toda una experiencia! 

Aquellos días hizo tanto frío en Madrid, que incluso un par de mañanas los tacones de camino a Ifema, se me clavaban en la nieve. Por suerte, dentro del pabellón y con tanto trabajo, la temperatura sube. 

Como expliqué en otros posts, uno de mis motivos de estar en España estas fechas, era el lanzamiento de mi empresa... y casualmente durante Madrid Fusión, conocí a varios reporteros de la televisión de Madrid, que estaban muy interesados en hacerme una entrevista. Por motivos de marketing y demás, esperamos hasta el último día, y me pasé de acera para estar junto a mi gran amigo incondicional Fernando Mendieta, el que además de apoyarme siempre, ha ido de mi mano a cada paso que he dado. 

Fernando Mendieta representa mi otra debilidad, el cava Gramona, para el cual gracias a ellos, también llevo trabajando varios años y al que me siento muy unida. 
Decidimos que la entrevista que la televisión me hacía, se llevaría a cabo en el stand de Gramona, rodeada de amigos y gente que me conoce de hace muchos años y apoyan y están conmigo en mi camino. Mi gran amigo Juan Pozuelo, uno de los cocineros más reconocidos de Madrid, presentador y profesor aparte de creador del concepto "Hamburguesa Nostra" ... también estuvo presente en ese momento para mí tan importante, por lo que sólo tengo palabras de agradecimiento y cariño para ellos. Fue muy emocionante. 

Esta foto fue de momentos antes de comenzar, junto a Fernando Mendieta... dándome los últimos consejillos antes de la entrevista para la televisión madrileña. 

La entrevista salió mejor de lo que me esperaba, estaba nerviosa pero hablé con naturalidad y seguridad en mi misma. Creía en lo que decía, en mi proyecto y en mi trayectoria. Me preguntaron cómo empecé en este mundo de los eventos y el turismo, acerca de todos los avances que he hecho a lo largo de los años, mis experiencias y por supuesto, mis proyectos presentes y futuros.

Hacer esta entrevista me ha hecho una ilusión infinita, sobre todo por poder transmitir todo aquello que he vivido y que llevo dentro, y las ganas que tengo de seguir adelante.

¡GRACIAS A TODOS AQUELLOS QUE CREEIS EN MI 
Y ME APOYAIS INCONDICIONALMEMTE! 


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Escapada de chicas en Madrid

Era 16 de Enero, después de unas navidades en familia, cosa que hacía mucho tiempo que no disfrutaba... y rumbo a Madrid después de un autobús y un tren de alta velocidad, me puse a pensar.

Mike y yo tenemos nuestra propia cuenta atrás siempre que nos separamos, es triste si lo pienso, pero eso nos mantenía vivos, ansiosos hasta el próximo reencuentro. 48 días quedaban cuando estaba sentada en ese tren rumbo a Madrid, él dormía por la diferencia horaria con Singapur... yo debería hacer lo mismo y descansar, pero... tenía entre mis manos un libro que hablaba del matrimonio, del matrimonio entre familias convencionales, entre familias no tan convencionales, matrimonio entre extranjeros, y matrimonios que llegan a su fin.

Me alegraba infinito de que mi hermana, después de más de 10 años de noviazgo con su pareja, hiciese realidad su sueño de casarse. Se merecía tener un día como ese, toda mujer sueña con ese día alguna vez en la vida, incluso las que no quieren casarse. Eso me puso feliz, saber que el gran día de mi hermana estaba a punto de llegar y ella estaría radiante. Como una princesa.

Al llegar tendría unos días de relax antes de ponerme a trabajar, eso me tranquilizaba. Hace un par de años que cada vez que vuelvo a Madrid, me quedo en casa de mis hermanas postizas, casa de las Rodriguez Carrrasco. Son 4 hermanas, con muy poca diferencia de edad entre ellas, y que siempre me han tratado como una hermana más, y sus padres como una hija.
Lo primero que hice al llegar, fue reponer fuerzas...
¡Mi ansiada Mixta de Mahou!


Y lo segundo, irme con Fernando Mendieta, jefe y amigo, a hacer un tour por Madrid para ver las novedades y cambios que la gran capital estaba experimentando en la gastronomía gourmet que es donde nosotros nos movíamos.

Fue esa tarde cuando descubrí la azotea del Corte inglés de Gran Vía, entre otros sitios. Impresionantes vistas.



En un par de días recibía visita de una amiga a la que quiero muchísimo y que nunca pensé que fuera ser mi amiga, por como y donde nos conocimos. Pasaría conmigo un par de días después de un par de años sin vernos... y hablar casi a diario.

¡Que vida esta! Deseando estaba recibir a Carol ...

Cuando la loca de mi amiga llegó, que nunca había estado en Madrid aparte de trabajando, nos lo pasamos como enanas.

Madrid es como mi segunda casa, pues he vivido muchos años aquí, así que le enseñé todo lo que me dio tiempo de todo aquello que me gusta de esta tierra. Y... aunque a mi no me guste, ¡también nos fuimos de compras!

Sólo de pensarlo ya me duele la barriga de la risa, ¡vaya días sin parar de reír y de charlar!
Fue genial la verdad.

Aprovechamos que estábamos de relax para quedar con unas muy buenas amigas mías, andaluzas, a las que adoro y admiro por diferentes razones: Geno y Bibi.

Hice uso de mis antiguos contactos de la noche de Madrid y nos fuimos de fiesta las 4 chicas ¡por todo lo alto! Sólo decir que disfrutamos de lo lindo, bailando y bebiendo...













Y después de ir de compras, salir de marcha, hacer turismo y pasar un fin de semanas súper divertido 100% de chicas... me tocaba trabajar, que para eso había venido a Madrid. Pero eso ya, en el siguiente post ...

... de Madrid al cielo dicen ¡aunque en Cai hay que morir!

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De Madrid a Córdoba ... ¡Reencuentros y gastronomía!

La mejor manera de recuperarme de 25 horas de vuelo y concierto, fue con un buen desayuno. Me di el placer de tomar el primero, en "El paraíso del jamón".  A decir verdad, me da lo mismo "El museo del jamón", "La casa del jamón" o cualquiera de ellos, pero sí, quería un buen bocadillo de jamón de bellota, regado con nuestro maravilloso aceite de oliva y como no, en mi adorada Madrid.

Ese día además continuaba la cosa de gastronomía española. Había quedado para comer con David y Ana, mis amigos de Madrid a los que conocí en Maldivas a través de otra amiga madrileña que les recomendó mi resort. 



El caso es que como ellos vieron la necesidad que tenía en Maldivas, escogieron el sitio perfecto para llevarme a comer... ¡una quesería!

Me considero una ratona, me gustan todos los tipos de queso y no creo que jamás me canse de comer este delicioso manjar.  Me llevaron a un sitio en la Calle Jose Abascal, llamado "Cheesbar Poncelet" ... y mejor que describirlo, os dejo un par de fotos antes de que arrasásemos con todo aquello.  



Nada más entrar, un fuerte olor a queso te da una bofetada irremediable, pero enseguida te acostumbras a ello. El local está decorado muy elegante, en tonos vainilla y madera... tienen una bodega espectacular y el servicio es buenísimo y son ¡más de 300 variedades de quesos las que tienen en el menú!

Los camareros te aconsejan en todo momento con qué tomar cada queso, refiriéndose a la gran variedad de vinos y de panes. Sin duda, fue un sitio para anotar en mi lista de lugares favoritos, y recién llegada a España, aún lo valoré mucho más. 

En Madrid estuve apenas 2-3 días, y a pesar de esta grandiosa bienvenida entre quesos, jamón y concierto de música española a nuestro más puro estilo gaditano, mis días se quedaron cortos para hacer las cosas que tenía pendientes de hacer. 

Venía a España con dos objetivos claros y muy importantes: La boda de mi hermana y la creación de mi propia empresa, mi propio proyecto. 

Mi hermana me avisó de que se casaba en Marzo, un mes antes de yo irme de Australia... así que ir a España por Navidad, me permitiría estar con ella los dos meses previos a la boda para ayudarla en todo y compartir con la única hermana que tengo, un momento tan importante en la vida de una mujer, como es ¡LA BODA!

Ella había cerrado la cita con Pronovias para la prueba de su vestido, a los tres días de yo llegar a España, por lo que en cuanto acabé las dos o tres reuniones que me cerré en Madrid para llevar a cabo el inicio de mi proyecto, puse rumbo a Córdoba, la ciudad donde mi hermana vive desde hace muchos años, y donde habían elegido casarse. Concretamente en un pueblo muy pequeño llamado "Moriles".

Mi hermano y la novia llegaban casi a la misma vez, al igual que mi madre, así que nos reunimos todos y fue muy divertido. Yo llevaba casi año y medio sin venir a España, por lo que tenía muchas ganas de compartir estos momentos con mi familia y disfrutar de los grandes acontecimientos que estaban ocurriendo. 

Aquí os dejo foto del desayuno pocas horas antes de ir a probarse el vestido de novia... 











Y ahora otro de los grandes noticiones... ¡mi hermano y su novia iban a ser papás! Mi familia sigue creciendo y ahora es mi hermano pequeño el que me hace tita de nuevo. Fueron muchas emociones, para mí, mi hermano es el pequeño de la familia, aunque es el hombre de la casa... Todos estábamos muy ilusionados con la noticia y aquello fue otro motivo más que celebrar en familia.

No podía creer lo mayores que estaban mis sobrinos, un año en la vida de estos pequeños adolescentes ¡les cambian muchísimo! Mi sobrino tenía voz medio de hombre medio de niño, mi sobrina estaba más rebelde que nunca y los dos altísimos y hechos todos unos mini-adultos.

Me daba pena pensar en que me estaba perdiendo todas estas cosas. Es triste venir y notar cambios tan grandes. Me propuse disfrutar cada segundo que pudiese de todos ellos, pues por el tipo de vida que llevaba, no tenía la oportunidad de disfrutar de los míos tanto como quisiera. 

Os dejo unas fotos del paseo que dimos por el centro de Córdoba y la zona de la judería, buscando los complementos de novia para mi hermana... aunque las fotos parezcan un poco de turista, es que me quizás me sintiera un poco así ¡aunque estuviese en mi tierra! ¡Ay! Andalucía, como te echo de menos...







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Adiós a Singapur, adiós a mi amor... ¡vuelta a España y conciertazo!

Estábamos acostumbrados a mantener una relación a distancia, pero la verdad es que cuanto más tiempo pasábamos juntos, más duro se hacía separarnos. 

Mike siempre me ha dicho que me iba para cumplir mis metas, para hacer realidad mis sueños y que eso, siempre sería para mejor. Hay que sacrificar mucho para llegar a conseguir lo que se quiere en la vida, y yo de nuevo me encontraba en ese punto... volviendo a sacrificar por una mejora en mi vida.

Antes de irme, como la Navidad se acercaba, hicimos nuestra particular celebración, aunque fuese fuera de fecha, os lo conté en este post, pero aún así se me partía el alma al dejar Mike sólo en Singapur, en navidades, en fin de año... cuando la mayoría de la gente se vuelve a sus países a pasar las fiestas con sus familias y amigos y se quedaba allí sin nadie.

Lo llegué a ver egoísta por mi parte, pero era casi año y medio lo que yo llevaba sin pisar España y eran más de 4 navidades las que no pasaba con los míos. Lo decidí en su día y ya era tarde para echarme atrás... así que me fui. 


Habían -11 grados en Moscú, donde hice parada en mi camino a España. El frío viniendo del clima tropical de Singapur, aún se resentía más en mis huesos. La nieve, los gorros de pelo, los abrigos, las botas altas, las mantas... 
¡quería detenerme más tiempo en Rusia! 

Planeé mi viaje para que a las pocas horas de mi llegada a Madrid, me diese tiempo de estar como una de las más fieles fans, en el concierto de "El Barrio". 

Se que puede sonar choni, cutre, fuera de cualquier nuevo estilo musical... yo ADORO a ese cantante. Me parece un artista de los pies a la cabeza, y ha sido el único capaz de crearme una via de escape lo suficientemente fuerte, como para darme una bocanada de aire fresco en mis peores momentos. 

Reconozco que a veces escuchando algunas de sus canciones, me ha animado tanto el alma por aquel entonces rota, que he llegado a pensar que podía estar loca. ¿Cómo puede ser que una simple canción o escuchar la voz de alguien que ni siquiera ha tenido un papel pequeño en tu vida, sea capaz de lograr tal efecto? En mi caso, se trata de una realidad.

Así que allí que me fui, invité a mi queridísima amiga Rosa al concierto y una vez allí quedamos con mi otra queridísima amiga Lydia y su hermana. Recién llegada del otro lado del globo, y como si el tiempo no hubiese pasado... allí estábamos las 4 chicas, dispuestas a disfrutar como enanas del último concierto de temporada de este gran artista: EL BARRIO, en el palacio de deportes de Madrid.

Y ¡vaya si disfrutamos! Tengo que reconocer que ya no me sabía todas sus canciones como solía pasar, pero las más antiguas aún las tenía en mi retina. Saltamos, bailamos, cantamos, brincamos y lo vivimos al máximo. 

Jose Luis (El Barrio) sacó una bandera de Andalucía, como acostumbra en sus conciertos, y cantó la canción por excelencia de los andaluces, donde dedica un poquito a cada hermoso rincón de nuestra tierra y le aporta esa picardía y descaro que últimamente le brota por los poros... Momentazo.



Y así nos despedimos... cena de tapeo y a dormir con una sonrisa de oreja a oreja... 

¡¡¡¡BIENVENIDA A ESPAÑA!!!! 



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Despidiéndome desde todas partes de España

Me llevó un mes casi tener todo listo para mi marcha a Maldivas de nuevo... y viajé por todo el país despidiéndome de amigos y familia porque esta vez iba a ser una larga temporada la que estaría sin pisar mi país. Me fui a Madrid, a casa de mi amigo Migui, que me acogió sin condiciones y me hizo sentir como en casa... disfruté de mis amigas de allí y trabajé en varios eventos con mis amigos de Gramona. 


La primera noche que llegué Migui y yo nos dimos un homenaje culinario en un restaurante de Madrid en el que nos pusimos las botas a carne a la piedra y langostinos a la plancha. Hice compras de todo tipo, ya que en Maldivas no hay gran cosa en cuanto a primeras necesidades... Disfruté Madrid como si fuese la primera vez e incluso trabajando me lo pasé como una enana rodeada de mis dos grandes amigos Fernando Mendieta y Juan Pozuelo a los que adoro y quiero muchísimo.




Cuando acabé la jornada, mi gran amigo David, al que conozco desde hace años de Madrid, me invitó a ver el partido Atlético de Madrid - Sevilla en el Calderón. Fui cansadísima pero me apetecía muchísimo...  El partido en sí no fue gran cosa, pero lo pasamos genial.


Al día siguiente quedé con mi amiga María Mesa... siempre vamos a comer o cenar a Vips, y nuestros encuentros son muy divertidos porque nos ponemos al día de todo y siempre tenemos novedades interesantes que contarnos. Me encantan los reencuentros con María.


De Madrid planeé pasar unos días en Córdoba, en el pueblo de mi hermana, disfrutando de los enanos y de ellos. Los días en casa de mi hermana son geniales, el cariño que siento estando con ellos es infinito. Esta vez mi amiga Rosa se vino conmigo, así que quedamos las dos en la estación de Córdoba y mi hermana pasó a recogernos con los niños.


Hubo risas desde el primer momento, pasamos unos días maravillosos. Comimos, bebimos, paseamos, hablamos... ¡incluso bailamos! Uno de los días Rosa y yo acompañamos a mi hermana a su colegio, donde recién había empezado como maestra de inglés, lo cual me hacía sentir profundamente orgullosa de mi hermana. Entré a su clase, y me presentó a sus alumnos, fue muy divertido y a mi se me caía la baba. Rosa y yo estuvimos bromeando con ella durante un buen rato y luego cogimos su coche y nos fuimos a Ronda, a visitar la ciudad... no nos dio tiempo a ver gran cosa, pero pasamos un buen día. 



En el pueblo de mi hermana era feria, así que salimos con ellos varias noches. Sacaban a los santos en procesión y disfrutaban del tiempo juntos con amigos y compañeros.

Aunque es un pueblo pequeño y no hay muchas cosas que hacer, a mi me gusta de vez en cuando la tranquilidad y la cercanía que se encuentra allí. Todo el mundo te conoce y sabe de ti, y aunque de sobra se que esto tiene más parte negativa que positiva, debido a mi vida de los últimos años, es algo que echaba de menos. Así que disfruté mucho hablando con las señoras que veía de un año a otro y que me preguntaban casi de todo. 





















Y de Córdoba nos dirigimos a Madrid... donde celebraríamos el cumpleaños de nuestro amigo gallego Adri y aprovecharíamos la ocasión para salir todos juntos. En Madrid siempre voy a la Posada de las Ánimas, una discoteca pequeña muy de moda que aunque hay opiniones de todos los colores, a mi me gusta porque la música es mi estilo y el dueño es súper amigo mío y me trata genial a mí y a todos los que vienen conmigo. Siempre me lo paso genial cuando vamos a la Posada, así que... allí que fuimos.

Aquella noche dio para mucho, viendo la foto recuerdo que hubo enfados, risas, bailes, muestras de cariño, confesiones, momentos de tensión... incluso nació una historia de "amor".

Intenté disfrutar de cada minuto con todos ellos, si algo tenía claro es que no desaprovecharía nunca mas ni un momento con la gente a la que quiero y tengo la oportunidad de tener cerca.

Al siguiente día llegaba la hora de la verdad. Coger la furgoneta del padre de Rosa y cargarla hasta los topes con todas mis cosas que hacía justo un año dejaba en un trastero de Madrid por salir corriendo a Maldivas en busca de una oportunidad.

El viaje fue sin duda alguna movidito. Adri, Rosa y yo cargamos todo y nos pusimos en marcha por la Vía de la Plata rumbo a Cádiz, nuestra tierra querida, donde nos esperaban unos días de despedidas, ordenar mis cosas y disfrutar en los ratos libres de de nuestra maravillosa tierra.


Por el camino pinchamos 2, 3 veces? no lo recuerdo, pero al final volvimos a casa en taxi, con la furgoneta remolcada por una grúa y a las tantas de la noche. Manolo, el padre de Rosa y al que siento en parte como mío propio, nos recogió y nos llevó a comer pescaíto frito y beber manzanilla a un bar propio de Sanlúcar... fue divertidísimo y lo disfrutamos un montón. 

En esos días disfruté mucho de mi familia y mis amigos de Chipiona, y de mi comida! Es curioso como entre mis amigos, por norma general todos estaban contentos y apoyaban mi idea de irme, pero en mi familia, supongo que por ser más antiguos o mayores en cierto modo, sentí como que me echaban en cara mi marcha. Cosa que traté de explicar y hacerles ver el lado positivo, la verdad es que era algo muy bueno para mí y aunque tenían razón y yo estaría muy lejos y me perdería muchas cosas, siendo egoísta, era algo que debía hacer, era una gran oportunidad. Quizás no es tan bueno ser egoísta de vez en cuando.

En fin, vuelta a Madrid y a trabajar. Jajajaja, si, algunos piensan que estoy loca, pero estuve trabajando hasta el último momento. Disfruto mucho con lo que hago, y esta vez era un evento gastronómico importantísimo que se hace cada año en Madrid: Milessime. Fernando, mi amigo de Gramona me pidió que asistiera como un favor personal y la verdad es que disfruté mucho con su compañía y del evento en sí. Aunque tengo que decir que tuve un percance con una innombrable que acaba de incorporarse a la empresa y se cree que viene de la pata del Cid y no soportaba el buen trato que desde Gramona tienen para conmigo. Omito aquello.

La última noche del evento conocí a unos chicos que no solo desprendían glamour sino que uno de ellos había literalmente, bloqueado cualquier actividad que yo estuviese haciendo. Era el chico más guapo y elegante que había visto en muchísimo tiempo (por no decir en toda mi vida), y hasta Fernando me los señaló... yo estaba nerviosísima... ¿pero de donde habían salido semejantes hombres? El caso es que cuando estábamos recogiendo se acercaron a invitarme a una copa, cosa que ni acepté ni rechacé. Cogí la tarjeta del chico en cuestión y me fui a hablar con mi amigo Fernando a decirle que el Ángel había bajado a la tierra, nos estuvimos riendo durante un buen rato y luego decidimos ir a la presentación de una revista que se hacía en una sala de la Gran Vía, la revista ESQUIRE.

Después de varios mojitos y viendo que yo no iba preparada para aquel evento, pues venía de trabajar y todo nuestro alrededor eran modelos y gente muy bien presentada. Decidí hacer bomba de humo e irme a mi hotel.

Tengo que decir que aquella noche me desvié, y acabé en un restaurante cenando con los susodichos ángeles caídos del cielo y más amigos, luego unas copas y en definitiva pasando una noche de ensueño.

Y como no podía despedirme de España sin visitar a un gran amigo y una bellísima persona como es mi amigo Andoni, me fui a Bilbao a pasar el penúltimo fin de semana de mi estancia en España.

Eso sí que fue disfrutar de la gastronomía española con letras grandes. Qué pasada de Bilbao, que sitio más bonito y ¡que bien se come!


Es evidente que cuando volé a Maldivas llevaba unos quilitos de más, pero por razones obvias no me importó demasiado. Tampoco se demoraron en abandonarme.

















Y después de Bilbao y unos días estupendos... volví a Madrid a conocer a la princesita Alejandra, que tuvo el detalle de nacer pocos días antes de que yo me marchara y pude tenerla en mis brazos y quererla durante un corto período de tiempo, en el que pude disfrutar de ella y su mama Graciela.


Sabía que la siguiente vez que la viese estaría incluso andando, y no me quise separar de ella en toda la tarde...

Y ya si, llegó la hora... la última despedida con mis amigos en Madrid, de la cual disfruté muchísimo, y les agradezco todo lo que cada uno de manera individual hicieron por mi (los que no están en Madrid por supuesto que también), y rumbo a Maldivas, sin fecha de regreso... y dispuesta a recuperar mi felicidad. Dispuesta a recuperar a la Sandra que tiene toda esta buena gente a su alrededor, la Sandra feliz y divertida, apasionada por la vida y que adora viajar, aprender cosas nuevas y estar con su gente.























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Verano... ¡¡¡Bendito verano!!!

Lo cierto es que no me gusta escribir con el corazon triste, y cada vez que leo los dos post anteriores me da rabia, porque no es esto lo que quiero transmitir, no es esa mi intencion de hacer un blog, pero en cierto modo, con estas líneas muestro mis diferentes etapas, la gente que he conocido en estos últimos años, los lugares que he visitado, mis experiencias, mis miedos, mis alegrías y todos los que han compartido estos momentos conmigo... y la verdad es que disfruto mucho sabiendo que tú lo estás leyendo y que puedes ponerte en mi piel, y saber como pensé o sentí en el momento que todo esto sucedía. 

Mientras estuve en España también pase días estupendos con mis amigos, en los que disfruté muchísimo. Incluso con mi ex tuve buenos momentos... pero el gran balance del verano del 2011, me hace no recordarlo como un buen verano, sino más bien todo lo contrario.

Continuando con la historia, lo que más me llama la atención es que incluso antes de mi cumpleaños, que es a principios de Julio, ya barajaba la opción de volver a irme, y estuve en contacto con la que fue mi jefa en Maldivas durante todo el verano prácticamente. Cuando le comentaba la idea de irme a mi ex, le parecía bien, permanecía inmune a los torbellinos de sentimientos que a mi me atravesaban constantemente todo el cuerpo... y eso poco a poco junto con todos esos gestos, cientos de mentiras y detalles que la mayoría son bastantes dolorosos de nombrar, hicieron que mi idea de marcharme cada vez se convirtiera más en una realidad.


Una de las noches estando en Valencia, salí con el hermano de mi ex a tomar unas copas, justo el fin de semana que él había decidido irse con sus amigos fuera. Esa noche conocí a Karol, una chica que hoy día se ha convertido en una muy buena amiga, a la que aprecio muchísimo y con la que espero poder tener más tiempo y compartir más cosas, porque es increíble la de gente maravillosa que hay ahí fuera y lo que me estaba perdiendo por dedicarle absolutamente todo a una persona. Aunque tengo que decir que de nadie excepto de mi es la culpa de esto.  

Mientras estuve allí disfrute de la "Fashion Week", que se hizo en la impresionante Ciudad de las Artes y las Ciencias de Valencia, de la cual estoy enamorada desde antes incluso de visitarla hace muchísimos. A este evento fui con mi amiga Gemma, ella trabajaba allí y me trató como una reina. 


Luego mi gran amigo Tomy se unió a la fiesta, típico de él, donde hay fiesta, ahí esta Tomy. Tengo que decir que le quiero un montón y que es súper especial para mi. Somos amigos desde que estudiamos juntos Arte Dramático en Madrid hace unos años, y desde entonces tenemos una estrecha amistad. Es un chico muy divertido, desenfadado, que siempre va a la moda y podría decir que es la persona más sociable que conozco. Sea cual sea el humor con el que te levantes, Tomy siempre lo mejorará, es de este tipo de personas que te hacen la vida más fácil, con el que puedes hacer cualquier plan... le adoro. 


Después vino la época de trabajar duro y más desengaños que prefiero omitir, así que hablaré de las vacaciones que llegaron después. Me fui a mi tierra donde disfruté de mis sobrinos, a los cuales echaba mucho de menos. Tengo los mejores sobrinos del mundo y aunque suene a típico que una tía lo diga, esta vez tengo que reconocer que no es sólo amor de tía. Son dos personitas entrañables y cariñosas y aunque son muy diferentes entre sí, los dos rebosan amor por los cuatro costados, se hacen querer como nadie y disfrutar de ellos es el placer más grande que la vida me ha podido dar. Soy muy afortunada por tener a Jesús y a Nerea como sobrinos, y el día que sea mamá, quiero tener unos niños tan maravillosos como los que mi hermana nos ha regalado. 

Como para mí estaban siendo tiempos realmente duros, conté con la visita de mi amiga Lydia en Valencia, a la que no tengo palabras para agradecerle todo lo que hizo y hace por mí.

Y además conté con el placer de irme a pasar unos días de vacaciones con mi gran amiga Lisett, mi amiga de Tenerife con la que viví en Madrid desde el principio y una de las personas que mejor me conocen en este planeta.  


Aprovecho este trocito para además pedirle perdón por la actitud que tuve esos días y porque la quiero muchísimo y me encanta disfrutar con ella y tenerla a lado y no supe aprovechar al máximo la oportunidad que nos dimos en vacaciones de estar juntas después de tanto tiempo. 



Pasamos unos días en Madrid y viajamos por el sur... estuvimos pasándolo genial pero sobre todo me ayudó mucho a reflexionar... el tiempo para decidirme se estaba acabando y el daño que yo sentía era demasiado. Tenerla a ella especialmente esos días fue sin duda una grandísima ayuda, que al igual que a todos mis buenos amigos, tengo que darles un enorme GRACIAS. 

Y llegó lo inevitable... me marchaba definitivamente, creí que me moría y que absolutamente todo se acababa para mi. Necesité unos días para pensar, para ubicarme y fortalecerme lo suficiente incluso como para salir de allí... la despedida fue muy dura, durísimo despedirme de Maripaz y Tomy, llorando mientras me abrazaban y yo con el alma rota, pues nunca había visto a Tomy así, en aquel momento supe que nunca más me permitiría pasar por algo así, por mí misma y por la gente que de verdad se preocupa de mi y me quiere. Estaba destrozada, y mis amigos conmigo. 




























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Vuelta a España, que no a casa...

Durante mi viaje había estado en contacto con mi ex casi a diario... y no puedo decir que fue algo positivo, pues como había mencionado antes, había algo extraño en todo esto, su actitud me mostraba de todo menos felicidad, entusiasmo... y eso a mí me hacía sentir triste, muy triste. En el aeropuerto de Dubai mientras esperaba mi vuelo a España, el cual se supone que me haría sentir feliz y con fuerzas, recibí un e-mail suyo. Un e-mail en el que me decía que por él, no volviese a España, que ya nada importaba, que todo se había acabado y que yo podía hacer con mi vida lo que quisiera. Me pasé llorando prácticamente las 8 horas que duró el vuelo. ¿Cómo era capaz de haberme escrito algo así? Sabía que volaba de todas formas, que había dejado mi trabajo en Maldivas y que me había alquilado incluso una habitación en la ciudad donde él vivía para estar más cerca suyo pero no lo suficiente como para llegar a agobiarle. No me entraba en la cabeza que le pudiese agobiar, habíamos estado separados casi un año, se supone que ahora querríamos recuperar todo el tiempo perdido, pero no. Cuando hablamos de volver me dijo que si regresaba a España, nos veríamos escasas veces y compartiríamos limitadas cosas y yo aún así lo acepté y me fui. Me fui a intentar recuperar mi relación, recuperarle a él, recuperar la felicidad que hacía tanto que no hacía acto de presencia en mi vida. Y me alquilé una habitación en una ciudad donde apenas conocía a nadie, donde los pocos conocidos eran amigos suyos, donde la gente en su mayoría es muy artificial y superficial, donde seguiría sin tener a mis amigos y familia cerca, y donde estaba dispuesta a volver a hacer un sacrificio más por recuperarle. 

Aquel e-mail que recibí en el aeropuerto me descolocó muchísimo, no entendía nada... iba de camino, no podía evitar mi llegada, no podía dar marcha atrás, ¿que se supone que debía hacer? llorar, eso es lo que hice, y durante horas. Antes de embarcar avisé a mi mejor amigo Tomy, de que había algunos cambios de planes y necesitaría que él me recogiera en Madrid, pues iba muy cargada y mi ex no vendría a recogerme. Al llegar al aeropuerto, cansada del viaje y con los ánimos destrozados, ahí estaba Tomy, con su habitual sonrisa en la cara, esperándome con los brazos abiertos y un sin fin de cariño que sin duda me alivió el alma. Se llevó todo mi equipaje en su coche hacia Valencia, donde yo me había alquilado la habitación, pues él tenía un evento importante allí y me ayudo con el traslado de los trastos. Yo había organizado una cena con mis mejores amigas en Madrid, a las que estaba deseando ver y a las que en un principio les oculté incluso mi plan de vivir en Valencia, en la situación en la que me movía, por aquello de evitar "¿Estas loca?"

Mientras me arreglaba en la habitación del hotel en Madrid, los nervios me recorrían todo el cuerpo. Tenía una mezcla de alegría, tristeza, sentimiento de culpabilidad y un sin fin de dudas, que en definitiva me sentía muerta del miedo. 

Llegue al restaurante, y las esperé por bastante tiempo, pues como buenas chicas que son, siempre llegan tarde. Me sentía ridícula, pues en Madrid hacía frío aunque era mayo y yo iba con un vestido blanco y sandalias de tacón... Conjuntaba perfecto con el moreno de piel que traía, pero la gente de alrededor me miraba pensando de donde vendría y si me habría perdido. En fin, la primera en llegar fue Graciela... embarazadísima de Alejandra... gordita gordita y como siempre con un sentido del humor que se contagia nada mas verla, Graciela fue el alma de la fiesta, una alegría tremenda verla y unas risas impagables. Recuerdo que iba al baño cada 20 minutos, que se moría del hambre y no paraba de burlarse de ella misma para hacernos reír todo el tiempo. Me encanta el carácter de Graciela, si algo destaco de ella, es que incluso cuando las cosas van mal, ella siempre saca un chiste. He vivido con ella momentos muy tensos y complicados desde que la conozco y siempre, ha sido un placer tenerla a mi lado. 

Luego vino Lucía, mi adorable Lucía, la chica que me llevó de la mano cuando comenzó toda esta aventura de intentar separarme de mi ex. Una niña preciosa por dentro y por fuera que conocí mientras trabajé en el despacho de abogados de Garrigues en Madrid. Sensata y frágil, delicada y sentimental... Inteligente y divertida, una de las personas que más orgullosa estoy de tener como amiga. Y por último llego Lydia, mi niña querida, lista y rebelde donde las haya. Siempre con los pies en el suelo y sin pelos en la lengua, otra que hace un chiste de cualquier cosa. Que alegría me dio verla y abrazarla... ¡y que bonita es! No cabía en mí del gozo, de la felicidad que me producía estar con ellas, tenerlas sentadas en la misma mesa donde nos disponíamos a ponernos las botas, me sentí muy afortunada de tener las amigas que tengo, a las que quiero muchísimo y no pienso perder nunca. 


Durante la cena reímos sin parar, hablamos de mis viajes y aventuras, de toda la gente que había conocido, de lo contenta que me sentí en tantos de esos lugares, de todo lo que había aprendido... Ellas hacían bromas porque al no haber hablado español por mucho tiempo, me quedaba bloqueada a veces y hacía traducciones que ellas se morían de la risa... pasamos un rato muy divertido y las echaba mucho de menos. ¡Estaba súper feliz! 

De ahí nos fuimos a tomar unas copas y mi amiga Helga se unió a nosotras. Helga es adorable, súper graciosa y guapísima... hacía mucho que no la veía y me hizo mucha ilusión que viniese, lo pasamos genial. Y en mitad de la noche, la gran sorpresa…

¡¡Mi amiga Rosa!!

 Eran mas de las 2 de la mañana y se presentó allí después de trabajar para verme, no contaba con aquel gesto... estaba que no cabía en mí misma, era la chica mas afortunada del mundo por tener los amigos que tenía. Incluso mi amigo Sergio, de Sevilla, que estaba en Madrid esos días se vino a celebrar mi vuelta a España y estuvo riéndose con nosotras hasta que casi se hizo de día... 

Aunque tengo muchas anécdotas y más cosas que compartir sobre este primer contacto con España, al no ser todo tan agradable, hablaré en líneas generales... mi visita a Madrid la reduzco a amigos, felicidad y buenos momentos. 





























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Visita a España ¡me quedo a vivir en Maldivas!

Una vez se fueron los grupos de españoles y el resort recibió los comentarios y opiniones de los clientes, recuerdo que el director de Recursos Humanos me llamó para que le fuese a visitar a su oficina, tenían algo que ofrecerme y después de hablar con Claudia, la Directora General, decidí aceptar un puesto fijo en la empresa, con mejores condiciones económicas, opciones de ascenso y seguir aprendiendo el idioma ya que aunque podía comunicarme, mi nivel de inglés era mínimo. 

Así que en uno de esos momentos de subidón, llamé a mi ex para contárselo, lo había estado pensando mucho y ya lo había decidido, aceptaría el puesto fijo. A él la noticia le sorprendió bastante. Fuera como fuese, le dije que estaría en España en una semana y que estaría unos días recorriéndome todo el país ya que iba con la finalidad de recoger todos los certificados y papeles necesarios para tramitar mi visado de residente en Maldivas.

A pesar de lo que mi ex me pudiese haber hecho sentir, el apoyo que recibí de mis amigos fue inmenso. Me llegaron los ánimos de todos ellos, todos querían verme, pasar conmigo aunque sea una hora y charlar sobre mi nueva vida, ponerme al día sobre las suyas, aprovechar cada minuto que me tuvieran cerca porque sabían que me volvería a marchar sin saber por cuanto tiempo. Me sentí muy querida, muy valorada y una vez más mis amigos me demostraron lo afortunada que soy por tenerles en mi vida. Supe que los que creían en mí, lo hicieron incluso cuando yo misma dejé de hacerlo.



Llegué a España un viernes a mediados de Enero... hacía frío, mucho frío y yo no tenía ropa de invierno, tan sólo una chaqueta vaquera que combiné con mis pantalones blancos de lino y mis sandalias a juego. Sentía que me congelaba en el aeropuerto de Barajas. 

Esa semana en España sería una locura... y apenas lo recuerdo con claridad. Estuve con Álvaro, mi amigo al que llamamos "El Chuches", me ayudó con el alquiler de un coche para moverme por el país y me llevó a comer un rico cocido madrileño a un bar muy típico de la ciudad. Sólo pase una noche en Madrid, y la pasé descansando. Y al día siguiente conduje hasta Valencia, donde me encontraría con mi ex. En aquel momento sentimos una mezcla de emociones y sentimientos que no sabria valorar como positivo o negativo. El hecho de que estuviese en España, no significaba que estuviésemos juntos, el hecho de que nos viésemos, no significaba que estuviésemos juntos... solo quería hablar con él en persona, ya que estando en Maldivas nos pasábamos horas al teléfono y maldecíamos estar tan lejos el uno del otro y no poder hablar cara a cara. Quizás yo estaba equivocada, quizás nuestros puntos de vistas no coincidían.



La noche que llegué a Valencia, quedé con mi amiga Mensina y MªPaz para cenar. Me apetecía muchísimo verlas, contarles, que me pusieran al día, reírnos... ¡¡¡como las había echado de menos!!! Fue una noche muy divertida, cenamos en un restaurante italiano, sentadas en la terraza junto a un calentador y bebiendo vino. 


Fue una cena fantástica... y decidimos ir a tomar unas copas a un sitio que Mensina propuso, del cual no recuerdo el nombre.

Estuvimos bebiendo, bailando y riéndonos un larguísimo rato y se unió a nosotros el hermano de mi ex. Yo le aprecio muchísimo, nos llevamos genial y es una persona a la que valoro bastante porque me río mucho con él, y es genial tenerle como amigo. Aquella noche me acompañó al hotel, y me fui a la cama bastante contenta por haber pasado un tiempo genial con mis amigos, y reflexione bastante sobre el poco sentido común que se tiene a veces, y la falta de escrúpulos que tienen algunas personas. Sinceramente me fui a la cama sorprendida y con la intención de despertar al día siguiente sin recordar algunas cosas de las que pasaron aquella noche... en fin. 

Al día siguiente mi ex vino al hotel, le encontré en la recepción y cuando le vi nos sonreímos y le abrace. Estuvimos hablando bastante, hasta que decidió llevarme a visitar a sus padres, cosa que me hizo muy feliz en aquel momento. Adoro a sus padres, les quiero muchísimo y cuando les vi rompí a llorar como una niña pequeña. Les echaba de menos, la forma en la que me había ido de aquella casa unos meses antes, todo lo que había vivido con ellos... cientos de emociones que florecieron con sus abrazos. Fue una comida donde Maldivas y mi nueva vida era el principal tema de conversación. Su padre no paraba de hacer bromas y se reía con cada cosa divertida que yo contaba... me encanta el espíritu de ese hombre. Me encantaría mirar a la vida con sus ojos y reírle con su alma. 

Mi ex decidió acompañarme en mi viaje por España... tenía que ir a Cádiz a ver a mi familia, hacer papeles, ir a Córdoba a visitar a mi hermana y a mis sobrinos y volver a Madrid para coger el vuelo de vuelta a las islas. Yo no se lo impedí, no estaba segura de si sería una buena idea, pero pensé que si en algún momento queríamos arreglar lo nuestro, no era negativo hacer este viaje juntos. Para mi no iba a cambiar nada, pues tenía la ruta trazada, tenía mis ideas en la cabeza y sabía a lo que iba y lo que tenía que hacer. Pero él, se sintió incómodo y me echó en cara que cuando hablaba con mi familia y mis amigos sobre mis próximos planes, no le incluía y pensaba estar lejos por bastante tiempo. Lo que le ponía a él fuera de lugar y le hacía sentir como un idiota, allí plantado a mi lado mientras yo contaba todo lo que tenía en mi mente por hacer y con la felicidad que lo expresaba. 

Ciertamente era así, yo no le incluí en mis planes. No tenía por que. Él me dijo que si teníamos que volver a estar juntos, lo estaríamos y que hiciese mi vida sin contar con él, ya que de otra manera, nunca avanzaría yo como persona. Y tenía toda la razón del mundo. Y eso hice, en eso estuve trabajando en Maldivas, en recuperarme a mí misma. Ahora si él quería estar conmigo, tendría que ser él, el que se sacrificara, mover hilos o montañas para estar a mi lado. Y por supuesto que no era algo fácil... pero para amar a una rosa, hay que aprender a amar sus espinas. 

En el Sur disfruté muchísimo... comí la deseada comida de mi madre, nuestro puchero con su huevo duro, jarrete de jamón y taquitos de pan frito. Pescaíto frito, todo tipos de queso, pan recién hecho... podría pasarme horas recordando cada sabor en aquellos días. ¡Cuánto disfruté el Sur!

Después de pasar un día fabuloso con mis sobrinos, disfrutar de sus abrazos y sus besos todo el tiempo y saborear la rica comida de mi hermana, nos pusimos en marcha para volver a Valencia. Tenía que hacer algunas compras y habíamos decidido pasar el máximo tiempo posible juntos. Recuerdo que a la mañana siguiente cuando me despedí de él, lo hice llorando, subida a mi coche alquilado y sin poder dejar de temblar para empezar a conducir. Me dijo que me cuidara... y que me quería, y me alejé. 

Paré el coche unos metros más hacia delante, no podía dejar de llorar. Él significaba demasiado para mi y me estaba volviendo a alejar de su lado. Pero esta vez lo hacía feliz, lo hacía porque yo quería, no huía de nada, me sacrificaba porque la oportunidad que me habían ofrecido en Maldivas era algo que no podía rechazar y donde aprendería muchísimo a nivel personal y profesional. Y de corazón, él no se merecía que yo siguiera sacrificando mi vida por aparentar compartir la suya. 

Cuando llegué a Madrid, hubo un problema con mi visado y no me enteré hasta que no estaba en la ventanilla de la compañía aérea para embarcar. Recursos Humanos en mi empresa, funciona así de bien. No me habían notificado que mi visa iba con retraso y me quedaba en España una semana más. Por lo que estaba contenta, pero no tenía la necesidad de haber corrido tanto y darme la paliza de viaje que me di para poder hacerlo todo en esos pocos días. Tomé un tren de vuelta a Valencia y me quedé unos días más. 

Antes de volverme a Maldivas fui a ver a mi amiga Belén, mi adorable Belén. Ella tenía unas pulseras que para mi significaban mucho y quería tenerlas conmigo. Tenía muchas ganas de verla, y fui a su oficina, y a almorzar juntas a un sitio donde servían comida casera de Madrid y donde nos pusimos al día de todo y compartimos nuestras inquietudes y planes en común. Ella es una niña con la que me siento bastante identificada, tenemos gustos similares y compartimos afición por muchas cosas. La encontré bellísima como siempre y trabajando, contenta y feliz.


Me encantó verla aunque fuese por poco tiempo... siempre es un placer compartir momentos con gente con la que estas a gusto. 

Y después de casi dos semanas en España... tomé mi vuelo con destino a Maldivas, la maleta cargada de ilusiones y contenta. Cosa casi imposible en los últimos años para mi.  


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